Nueve mujeres, dos mil trescientos kilómetros y tres países

Mujeres de la Iniciativa Chaco Trinacional se lanzaron a una gran travesía por el Gran Chaco Americano, recorriendo sus rutas y apreciando sus parajes para intercambiar las experiencias de ejecución que el proyecto tiene en Argentina, Paraguay y Bolivia.

Laura Villalba y Adriana Rabery de Moisés Bertoni; Belén Ortiz de WCS (Paraguay); Yaiza Reid Rata, Amélie le Ster, Margarita Guerrero y Gaëlle Batot de Fundación Pro Yungas (Argentina) y Marcela Zamora y Maritza Donaire de NATIVA (Bolivia) fueron quienes en su recorrido visitaron los tres países.

“Las mujeres nacemos con un instinto aparte para generar vínculos desde el corazón, todo lo que hacemos nace desde lo más profundo del alma (hijos, familia, trabajo), y para trabajar en el Chaco no es muy diferente a cualquier otra experiencia… se requiere corazón y valentía para hacerlo y este grupo de mujeres de la ICT  lo ha demostrado con este viaje por los lugares más difíciles, muchas veces pensado solo para hombres”, es la apreciación de Laura Villalba de Moisés Bertoni, luego de su recorrido.

La travesía inició en la Argentina, localidad de Santa Victoria Este para cruzar el Pilcomayo y dirigirse hacia el Paraguay y visitar Pozo Hondo, La Pava, Pelicano, Represa, Colonias Menonitas de Neuland y Filadelfia, y luego iniciar camino hasta Bolivia y llegar a Villa Montes, municipio benemérito de Bolivia para visitar la comunidad de Capirenda.

En estos 2300 km recorridos visitaron sitios pilotos que encara la Iniciativa Chaco Trinacional en apicultura, huertas hortícolas y sistemas silvopastoriles. Pero más allá de las visitas de campo, esta experiencia enriqueció afectos, lazos y compromisos con las familias de gente que habita el Gran Chaco.

“El ambiente en el que nos desenvolvemos en el Chaco es predominantemente masculino, en este sentido, poder compartir este espacio con las diferentes mujeres que integramos y desarrollamos las acciones en el territorio, es una experiencia enriquecedora ya que no solo nos permite incorporar distintos aspectos en la mirada del territorio sino que al mismo tiempo, nos permite conocernos más y compartir nuestras experiencias desde nuestra óptica, los desafíos en nuestra vida diaria y el poder compatibilizar nuestro trabajo y nuestras familias ”, señala Marcela Zamora de la organización NATIVA.

Maritza Donaire, quien al margen de fungir como administradora de NATIVA también es cantante, interpretó “Yo vengo a ofrecer mi corazón” de Fito Páez, como un regalo a la experiencia inolvidable que pasaron las compañeras que decidieron recorrer las planicies del Gran Chaco Americano y que inmediatamente Gaëlle plasmó en un video que recopila las mejores imágenes de la travesía.

Nota realizada por la revista “El Chajá” – Bolivia.