TESTIGOS DECLARARON EN EL CASO DE ASESINATO A GUARDAPARQUES

Este miércoles 15 de septiembre en el Palacio de Justicia de la circunscripción de Caazapá, se prosiguió con el juicio oral y público a los acusados de atacar y asesinar a Artemio Villalba (51) y Rumildo Toledo (36), guardaparques de la Reserva Natural Tapytá, en agosto de 2018.

Luego de tres años del ataque, el juicio inició el pasado 9 de setiembre. Este miércoles 15 se realizó la segunda jornada durante unas cinco horas, y su continuidad quedó fijada por el tribunal para el próximo lunes 20 de setiembre.
Los acusados en la causa por Homicidio Doloso son: Hugo Andrés González Sosa y los hermanos Robert, Braulio y Arnaldo Ramón Alcaraz González.

El tribunal es presidido por el Abog. Enrique Furler e integrado por los demás miembros: Abog. Carlos Antonio López y Abog. Mario Cesar Miranda, en tanto que la strepresentación del Ministerio Público está a cargo del fiscal César Martínez y de Federico Delfino como fiscal coadyuvante.

Declaraciones de testigos

Durante el segundo día de juicio, se realizaron pruebas testificales que, a criterio del abogado Daniel Paiva, representante de las familias de las víctimas, aportaron datos muy relevantes para la decisión del tribunal.

En este sentido, Paiva señaló que la señora Máxima Rojas, confirmó que su compadre, Daniel González (quien permanece prófugo), le llamó a solicitar autorización para dejar los vehículos en su casa antes de dirigirse hacia la Reserva Tapytá. Seguidamente, su marido Sr. Fabio Espínola, complementó su declaración agregando que pudo visualizar 5 a 7 personas llegando a su propiedad y dejando dos vehículos para luego dirigirse hacia el lugar del crimen portando armas largas y acompañados por dos perros, uno de pelaje blanco y otro marrón.

A su vez, Felipe Chavez, sobreviviente y víctima de hecho, relató que mientras realizaba su trabajo de patrullaje por la Reserva Tapytá se encontraron con dos personas, uno de ellos Robert Alcaraz. En ese momento, los guardaparques realizaron el alteo identificándose como guardaparques, pero aun así los desconocidos intentaron huir tirándose al Arroyo Tayay. Ante ello, los guardaparques realizaron disparos intimidatorios (disparos al aire) y al llegar al límite del arroyo Artemio Villalba recibió un disparo que lo dejó gravemente herido. Felipe continuó relatando que en ese momento fue consciente del peligro que corría, por lo que se tiró al suelo y escapó como pudo. Al lograr retirarse del lugar, fue a pedir auxilio y a su vuelta encontró a Rumildo Toledo muerto al lado de Villalba, este último aún con signos de vida.

Chavez señaló también que escuchó dos disparos de escopeta, el primero al momento de asomarse sobre el arroyo (con el que habría sido herido Artemio) y el segundo, saliendo ya en busca de auxilio, a unos 300 metros del lugar de hecho.

Así también, durante la última jornada del juicio declararon otros testigos referenciales, como allegados de los acusados, de las víctimas y agentes policiales que acudieron al lugar del hecho minutos después del asesinato. Los efectivos policiales reconocieron la vainilla servida encontrada a 25, 30 metros de los heridos, al otro lado del arroyo.

Juicio proseguirá el lunes 20 de setiembre

En su segundo día, el juicio se extendió por unas cinco horas. El Tribunal fijó la prosecución del juicio para el próximo lunes 20 de setiembre a las 10 horas, para continuar con la declaración de otros testigos.

El caso

En agosto de 2018, Rumildo Toledo y Artemio Villalba se encontraban realizando su tarea de patrullaje en la Reserva Tapytá hasta que fueron emboscados por sus asesinos, quienes dispararon directamente a la altura de la cabeza. Toledo falleció en el acto y Villalba 14 días después de estar internado en terapia intensiva.

Posteriormente, en el mes de septiembre de 2018 el Ministerio Público imputó a Braulio Alcaraz González, Robert Alcaraz González, Hugo Andrés González Sosa, Arnaldo Ramón Alcaraz González y Daniel González Britos (este último continúa prófugo).

Los imputados permanecieron prófugos de la justicia por casi dos años y medio años, lo que generó la indignación de familiares, amigos de las víctimas y de toda la comunidad preocupada por los recursos naturales, por lo cual se realizaron varias manifestaciones frente a la Gobernación de Caazapá para exigir resultados por parte de la justicia y reclamar la falta de aprehensión de los involucrados, pese a que los mismos se encontraban por la zona, según información de los pobladores.

El 4 de marzo de 2020 fueron detenidos los hermanos Robert, Braulio y Arnaldo Ramón Alcaraz González. Posteriormente, el 11 de agosto del mismo año, se presentó ante la justicia Hugo Andrés González Sosa, quien solicitó prisión domiciliaria, la cual fue denegada y fue remitido a la Penitenciaría Regional de San Pedro y luego fue trasladado a la Penitenciaría Regional de Villarrica, donde continúa cumpliendo prisión preventiva.
Actualmente, la representación del Ministerio Público en la causa está a cargo del fiscal César Martínez y Federico Delfino actúa como fiscal coadyuvante.

Varios fiscales han sido apartados de la causa previamente. La investigación inicialmente estuvo a cargo de la Agente Fiscal Abg. Gladys Jiménez, quien posteriormente fue apartada. Luego fue designada la Abg. Karina Escurra, quien también fue apartada del cargo. Seguidamente se designó al Abg. Carlos Mercado junto al fiscal coadyuvante al Abg. Federico Delfino. Este último permanece a cargo pero Mercado fue apartado por recusación de la defensa de los familiares de las víctimas.